sábado, 13 de agosto de 2011

Annarella Bono está feliz por su primer embarazo

 

La animadora del programa Rosas y Espinas, transmitido por Televen de lunes a sábado a las 6 de la tarde, comparte con nosotros la noticia de su primer embarazo y cuenta todos los detalles de lo que hasta ahora, ha sido una de las experiencias más bellas de su vida.


Annarella Bono con una feliz sonrisa y un brillo especial en sus ojos, confirma que tiene 4 meses de gestación y asegura que han sido los meses más maravillosos de su vida. "ya tengo 4 meses, yo me enteré cuando tenía dos semanas de embarazo y claro yo no lo estaba esperando, imagínate, después que me había puesto toda flaca para comenzar el programa no lo esperaba, pero definitivamente es una bendición. Aún no me han dicho si es varón o hembra, pero mi esposo y yo estamos felices, que sea lo que dios quiera"



Al enterarte del embarazo ¿Quién fue la primera persona a la que se lo contaste?


A mi hermano. (Risas) El médico me había mandado a hacerme la prueba de embarazo y cuando salí de buscar los resultados lo llamé y le conté.  Fue muy cómico porque quería era decirle a mi esposo, pero sentía que una noticia tan maravillosa no se la podía dar por teléfono, por eso llamé a mi hermano feliz.

 

¿Qué dijo tu esposo al enterarse?

Estaba feliz, él llegó a la casa y le di el resultado de la prueba, se cayó en la cama de la emoción, no se lo podía creer. Estamos muy emocionados y desde ese momento me cuido muchísimo. Una vez una amiga me dijo que el mejor estado es estar embarazada y yo no lo entendía porque la gente siempre dice que dan mareos, antojos, que se sienten mal. Ahora entiendo a mi amiga. ¡A mí no me da mareo, ni antojos, ni sueño excesivo no me da nada, yo no sé lo que es eso! Lo que sí comparto con esa amiga es que todo el mundo te consiente muchísimo, mi esposo es una cosa increíble, yo digo ¡Dios mío quiero estar embarazada toda la vida!

 

Ya tienes 4 meses  ¿Por qué no nos habías contado antes esta maravillosa noticia?

Bueno la verdad eso es culpa de mis amigas, (risas) cuando ellas se enteraron que estaba embarazada todas me decían: "no le digas a nadie todavía, espera un tiempo, aún es muy pronto para que des la noticia y además dicen que es pavoso". Entonces decidí que era muy pronto para contarles (Risas).

 

¿Has pensado en algún nombre para el bebé?

Si es varón se va a llamar Antonio como su papá, y eso no se negocia, ¡se va a llamar así y ya! (Risas) y si es niña se va a llamar Akarella. La verdad, desde el fondo de mi corazón yo quisiera que fuese niña, pero lo que venga está bien lo más importante es que venga sano.


¿Qué le has comprado al bebé?

Nada. No quiero comprar ni un chupón hasta saber qué es. Si me han comprado cositas, pero todo lo que me han regalado hasta ahora es de varón y las tengo guardadas.  Quiero esperar que me digan el sexo para comenzar a comprar todo.

 

Cuando te digan el sexo ¿Qué es lo que vas a salir a comprar?

Bueno, cuando a mí me digan que es hembra, creo que voy a empezar a correr por todo el estacionamiento de la clínica (risas) y si es varón, compraré una braguita (Risas). No mentira lo que venga. Pero no quiero comprar nada. Cuando me ocurra se lo voy a contar a ustedes.

 

¿Ha cambiado tu vida en algo luego de salir embarazada?

Para nada, voy a la universidad, al trabajo, hago mi vida normal, a veces tengo todo el día ajetreado y me digo a mí misma: "Annarella ya va, cálmate, acuérdate que estás embarazada". La verdad no me siento nada diferente, ya estoy casi a mitad de embarazo y no me lo creo todavía quizás porque no me siento una panza gigante.


De hecho, yo le digo a mi jefa que quisiera continuar con la conducción de Rosas y Espinas hasta el final, además es un formato de programa muy cómodo que me permite adaptarme.  Me gustaría trabajar hasta diciembre y volver en enero, con cuidado por supuesto.  Pero me siento bien y quiero seguir mi vida normal.

 

Hay muchas mujeres que planifican su parto. ¿Sabes cómo será el tuyo?

El día que yo me enteré que estaba embarazada yo me arrodillé y dije: "Diosito, que mi bebé venga sano, sea lo que sea, pero que venga sano". Como te comenté yo no lo estaba esperando, pero hace años ya estábamos mi esposo y yo esperando que llegara. Entonces el parto como él quiera que me lo mande, yo puedo decir ahora cualquier cosa y luego puede presentarse de otra.

 

Pero yo le pedí a mi doctor, le dije doctor yo quiero que sea cesárea, porque la verdad es que yo con el dolor no me llevo muy bien. A mí todo me duele, no quiero pensar en el dolor, porque no me gusta. Siempre digo que quiero cesárea, pero la verdad, no tengo ni idea, no sé cómo es eso, estoy experimentando un montón de cosas que no había vivido.


Tengo dos doctores maravillosos, a quienes adoro. Ibrahim Reyes que es mi doctor espiritual, quien va a ver mi parto hasta el final y un científico loco que se llama José Tepa que llevó a mi bebé hasta los tres meses, porque presentaba  un hipotiroidismo y tenía muy elevadas unas células que todos tenemos que se llaman natural killer, esas células cuando están muy elevadas te protegen tanto de cualquier enfermedad, de cualquier tumor maligno, que para ellas hasta un bebé es extraño, entonces el hipotiroidismo, más las células elevadas, hacían más difícil que quedara embarazada y él me ayudó a controlar todo eso.

 

A muchas mujeres les asusta engordar, que le salgan estrías y que no les quede el mismo cuerpo después del embarazo. ¿Te asusta eso a ti?

No para nada, yo salí embarazada con 59 kilos, tenía todos los abdominales marcados, estaba dura, creo que estaba tan flaquita que casi no se me nota la barriga. Hoy puedo decir que a todas las mujeres embarazadas los kilos ganados es el mejor regalo que te puede dar tu bebé.


Yo tengo 34 años y cuando uno está en esta edad, no es lo mismo que cuando tienes 25; cuando uno se acerca a los 40 piensas en que las probabilidades de salir embarazada son cada vez menores, entonces yo con 34 años digo, ¡los kilos que vengan, a mí no me importa!


Yo no tengo ni un año que me hice una reducción de senos y pregúntame si me importa si se me ponen grandes o pequeños, la felicidad de tener un bebé es muy grande lo demás es nada pues.

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